Quienes somos

Mucho más que una ferretería.

 

Era diciembre de 2002. Era Argentina. Sí, diciembre de 2002 en nuestro país. Veníamos de diciembre de 2001. De cinco presidentes en quince días, de nuestros muertos.

 

Dado ese escenario, una sola cosa era clara para una persona cualquiera: no era momento de emprender nada.

 

Una persona cualquiera optaba por una vida tan tranquila como fuese posible, sin grandes ganancias ni grandes emociones, sin grandes tristezas ni grandes alegrías, sin grandes desafíos. Una persona cualquiera elegía la certeza del horario que decide otro, la inercia.

 

Pero resulta que ellos dos no son “personas cualquiera”.

 

Cuando los negocios cerraban, cuando los empleados eran despedidos… Sí, en ese momento, ellos eligen una esquina en una ciudad, una esquina sin color, una esquina venida abajo en una capital de provincia, se rodean de gente que los quiere, juntan fuerza y crean la ferretería. Él lleva en el cuerpo la sangre de la inmigración, la misma sangre que empujó a sus padres y abuelos a dejar su Italia natal, a buscar nuevos horizontes, a jugarse la vida entera por una vida mejor. Esa sangre ahora eran él y ella. Eran ella y él. Remodelando, reacomodando, transformando.

 

Se encontraban, así, dos grandes transformadores. Se daban la mano dos luchadores,  dos hacedores de su destino, dos inconformistas, dos buscadores. Dos personas de esas que no se quedan llorando la carta mala que recibieron. Dos jugadores de esos que ven qué se puede hacer con las cartas que les tocaron, de esos que piensan que a la suerte hay que ayudarla. Y eso sí: siempre todas las cartas jugadas en la mesa, siempre sin guardar nada para después.

 

De dónde sacaron la fuerza, es la pregunta que todos nos hicimos alguna vez. Y somos varios los que respondemos: del amor. Se conocieron, se enamoraron, y apostaron a la vida juntos. Cada uno guardaba su lugarcito propio, pero sabía que la apuesta era, tenía que ser, con ese otro.

 

Yo les advertí: aunque a simple vista no se note, lo que hay en esa esquina es mucho más que una ferretería.